Otro de mis escritos.
ahí es donde te encuentras,
pero te percibo como un niño,
un tanto borroso;
será porque eres un recuerdo muy lejano,
mi pasada infancia.
En mi memoria eres una sombra,
con forma de persona,
pero no está lineada totalmente tu figura;
tienes manos y pies como cualquiera,
pero te encuentro pequeño,
te veo infantil, te reconozco,
eres el mismo,no has cambiado,
mi mente te imagina y te recuerda perfecto,
sin fallos, con rostro dulce e inocente,
con manos pequeñas y suaves;
ahora la imagen se va aclarando,
todo se ve más cercano a mí y tú más iluminado.
Ya no eres esa sombra
que deambula en mi imaginación.
Ahora eres el niño de mi infancia,
ese amigo inolvidable que me ayudó a hacer
esa montaña de arena,
esa gran montaña de arena tan enorme para mí
y tan pequeñita para los adultos…
Era ese niño el que encontré
caminando por la calle no hace mucho tiempo
y que estaba tan cambiado,
pero tan conocido a la vez…
Lo único que ocurrió fue un roce de hombros
y una mirada desinteresada
que no le ayudó a reconocerme.
Aquella montaña se derrumbó en ese instante…
¿Nunca habéis pensado en algún amigo/a de vuestra infancia?¿En lo que te gustaría volverle a ver?
Seguro que habéis imaginado alguna vez como reaccionarías si lo vieses por la calle:
que le dirías, cómo le saludarías,etc.
Si quieres puedes dejar aquí un comentario,
a lo mejor os reencontráis,
es difícil,¿pero porqué no intentarlo?
¿Qué se pierde?
Si quieres deja aqui tu historia.
GRACIAS
Uno de mis escritos:
Acostada en mi cama,
cierro los ojos,
tengo la necesidad
de imaginar.
Soñar que estoy
en un lugar precioso
con el cielo, el sol,
los árboles y el suave césped.
Estoy allí acostada,
bajo la sombra
de ese gran pino.
El viento sopla
y lo siento en mi cara.
Acaricio la hierba
bajo mis manos.
Abro los ojos
y veo los destellos del sol
que entran
entre las hojas y ramas
de ese árbol.
Me giro
y te encuentro allí,
a mi lado,
sonriéndome,
luego acaricias mi pelo
y te devuelvo la sonrisa,
te acercas
y me susurras al oído:
<<Te extrañé>>.
Ahora era yo
la que no dejaba de sonreir
y me lo agradeciste
cogiendo mi mano
y besándola delicadamente.
El sol está brillando mucho más
y eso hace que cerremos los ojos.
Dormidos acabamos
y con las manos
entrelazadas….
Pablo Neruda – 20 poemas de amor y una canción desesperada(poema 15)
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
